¿Cómo elegir bien su tratamiento antienvejecimiento?

Según tu tipo de piel y tu edad, tu rostro no tendrá las mismas necesidades de cuidado. Pero una cosa es segura: entre la contaminación y los años que pasan, las cremas anti-edad son nuestras mejores aliadas para mantener una piel flexible y radiante. Entonces, ¿cómo elegir bien tu cuidado anti-edad? ¡Fourchette & Bikini te da sus pequeños consejos!

 

¿Por qué es útil?

Es así, pasado cierta edad, la piel ya no tiene la misma elasticidad y las células se regeneran más lentamente. A esto se suman los efectos de la contaminación y las agresiones estacionales, que tienden a acelerar el envejecimiento de la piel. Por eso se recomienda usar cuidados anti-edad a partir de los 30 años. Más específicos que las cremas de día, permiten conservar la tonicidad, la flexibilidad y el brillo natural de tu piel. Aplicados diariamente, los cuidados anti-edad retrasan el desarrollo de arrugas y la aparición de manchas pigmentarias.

¿Qué cuidado para qué edad?

Los cuidados anti-edad no se eligen de la misma manera a los 25 años que a los 60. Aunque cada persona tiene un capital genético diferente, se aconseja usar estos cuidados desde los 30 años, momento en que las células comienzan a renovarse más lentamente.

A los 20 años: higiene e hidratación

Durante toda la veintena, la piel se renueva naturalmente. Por lo tanto, no es necesario que te apresures a usar cuidados anti-edad. Prioriza una higiene rigurosa limpiando bien tu rostro y aplicando una crema hidratante con un índice de protección solar.

A los 30 años: se empieza poco a poco

Alrededor de los 30 años, la piel comienza a envejecer progresivamente. Por eso puedes alternar: a veces tu crema de día con índice de protección solar, otras veces un cuidado anti-edad especial para las primeras arrugas. También piensa en el cuidado del contorno de ojos, porque la zona de la mirada es la más afectada por los primeros signos de la edad.

A los 40 años: el plus del sérum antioxidante

A partir de los 40 años, las arrugas comienzan a marcarse más y a multiplicarse. La piel tiende a relajarse y a perder brillo. Para domar estas ligeras huellas del tiempo, aplica un cuidado antiarrugas con un sérum antioxidante y una crema hidratante anti-edad. ¡Y no olvides el cuidado del contorno de ojos! Gracias a este cóctel eficaz, la tonicidad de tu piel se conserva y tu tono se ilumina.

A los 50 años: el truco del cuidado anti-manchas

Alrededor de los 50 años, la piel sigue debilitándose y comienza a crear manchas pigmentarias. Por suerte, muchos cuidados permiten fortalecerla y reestructurarla. Además del cuidado antiarrugas, la crema anti-edad y el cuidado del contorno de ojos, usa un producto anti-manchas. ¡Tus imperfecciones serán menos frecuentes, menos marcadas y tu rostro remodelado!

A los 60 años y más: el mimo de la hidratación

A los 60 años, las arrugas están más marcadas y la piel más relajada. Pero es el momento de consentirte. Sin descuidar el cuidado del contorno de ojos, aplica una crema anti-edad para “pieles maduras” y redensificante, así como una crema ultra-nutritiva y reconfortante. Tu piel necesita estar hidratada, así que no te prives: elige una crema cuyo aroma te encante y cuya textura te seduzca.

¿Qué cuidado para qué tipo de piel?

Dos mujeres de la misma edad no tendrán la misma piel ni las mismas necesidades. Por eso hay que adaptar los cuidados según tu autenticidad epidérmica.

Para pieles secas y apagadas:
Elige cremas ricas en agentes hidratantes, como activos antioxidantes y ácido hialurónico.

Para pieles mixtas con falta de firmeza:
Prefiere un cuidado hidratante ligero con péptidos para armonizar la zona T (frente, nariz, mentón).

Para pieles grasas:
Prioriza una crema exfoliante con retinol o ácidos de frutas, que regula el exceso de sebo.

Para pieles sensibles:
Opta por una crema que contenga calcio y vitamina C, para ayudar a fortalecer tu piel.